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Punta Perotti: el último edificio sobre el paseo marítimo de Bari, pulverizado por quebrantadores Indeco

La historia del complejo Punta Perotti de Bari concluye definitivamente con la demolición mecánica del "Palazzo Quistelli", el tercer y último edificio de la zona.

Con esta operación, desarrollada en fases y jornadas sucesivas, se han derribado los dos bloques del primer complejo, con un volumen de 163.000 m3, utilizando un total de 5 toneladas de TNT y 5.000 metros de mecha.

Sin embargo, el tercer y último edificio sobre el paseo marítimo de Bari, el "Palazzo Quistelli", se ha derribado con ayuda de una maquinaria especial, dotada de un brazo modular capaz de elevarse hasta los 52 m. de altura. En esta última fase, se decidió proceder sólo mecánicamente debido a la obligación de evacuación impuesta por la Comisión de Explosivos, en un área el doble de extensa que la aprobada inicialmente, que resultaba demasiado reducida para garantizar los máximos niveles de seguridad.

Finalmente, el edificio Quistelli fue demolido por una excavadora sobre orugas "PMI 980 Superlong Demolition", máquina de 140 toneladas de peso con un motor endotérmico de 14.000 c.c. de cilindrada, de los que sólo existen 4 unidades en el mundo, dos de ellas en Europa. La empresa General Smontaggi, adjudicataria del concurso para la demolición, la define como una especie de dinosaurio "roedor". El equipamiento incluye un brazo de demolición modular que alcanza, hasta el extremo de su accesorio, una altura de 52 metros.

El accesorio incorporado al extremo del brazo, depende directamente de la altura operativa y de la estructura a demoler. Los accesorios, desde la cizalla para corte, de acero al carbono, hasta el demoledor para el derribo del cemento y el desmenuzador, oscilan entre los 1.500 y los 4.500 Kg. de peso.

Entre los accesorios utilizados, estaban el Multi Indeco 850, en versión demoledor, y el quebrantador fijo IFP 1000. Tras derribar toda la estructura, se realizó un desmenuzado primario del hormigón mediante excavadoras de orugas que permitió una reducción del 95%; después se procedió a la trituración secundaria mediante un triturador móvil, utilizado para la reducción volumétrica del material. Ello permitió separar el 100% del hormigón de los hierros de armadura, para reutilizar el material en el relleno de fosos y devolver el terreno a su nivel original. Tras la reducción volumétrica en superficie, se depositará una capa de sustrato apto para la vegetación.